jueves, 31 de diciembre de 2009

MANUEL SACRISTÁN LUZÓN (1925-1985), VEINTICINCO AÑOS DESPUÉS


REBELIÓN ABRE UN APARTADO DEDICADO A LA OBRA DEL FILÓSOFO MARXISTA

De regreso a su casa de la Diagonal barcelonesa, pocos minutos después de haber finalizado una sesión de diálisis en un dispensario de la sanidad pública cercano a su domicilio, un infarto segó la vida de Manuel Sacristán Luzón el 27 de agosto de 1985. Había nacido 60 años antes en la ciudad resistente, en la capital republicana, en aquel Madrid del que hablaba con nostalgia en una conferencia clandestina impartida en 1983 a militantes revolucionarios mexicanos y latinoamericanos al sur de la Ciudad de México [1], durante el curso académico que impartió en la Universidad Nacional Autónoma de México, un país amigo, cuya cultura y lengua le interesó desde joven, donde vivía desde 1939 la familia exiliada del hermano socialista de su padre.

En 2010, veinticinco años después de su fallecimiento, recordaremos la figura y la obra del que, en opinión de muchos, Jesús Mosterín entre ellos, ha sido el más grande filósofo hispánico de su generación. No sólo eso desde luego. Sacristán fue, en diferentes momentos de su vida, un crítico literario y teatral de referencia; un miembro destacado del consejo de redacción de revistas inolvidables como Laye, Materiales o mientras tanto; un profesor universitario como pocos que fue expulsado de la Universidad en 1965 por motivos políticos y a la que tan sólo pudo reincorporarse de forma no esporádica en 1976; una figura clave en la consolidación de la lógica en España, al que se le negó en 1962 -la decisión está en el amplio y destacado currículum del Opus Dei- la cátedra de lógica de la Universidad de Valencia; un traductor autoexplotado, unas 30.000 páginas vertidas del griego, alemán, inglés, francés, italiano y catalán están en su incansable hacer; un metodólogo competente, informado y abierto a novedades documentadas; un filósofo de una pieza que no comulgó con las concepciones tradicionales del filosofar; un conocedor como pocos de las corrientes destacadas de la epistemología contemporánea; un estudioso de las ciencias sociales y naturales; un marxista singular, contra corriente, ortodoxo en su heterodoxia, en estado de revisión permanente, interesado por Marx, Engels, Lenin y Lukács pero también por Gramsci, Labriola, Luxembourg, Dutschke, Korsch, Zeleny o Harich, por ejemplo, y, sobre todo y ante todo, un revolucionario que, junto a muchos otros y otras, luchó arriesgadamente contra la dictadura militar-nacional-católica y por la irrupción de una sociedad de orientación y valores socialistas, en equilibrio con la Naturaleza (a la que nunca observó idílicamente y con flores impolutas en los ojos), ajena, por lo demás, a todo tipo de desigualdad, explotación e injusticia. Son suyas esta palabras, tan actuales, de la Carta de Redacción del primer número de mientras tanto [2]:

[…]Aunque convencidos de que las contradicciones entonces aludidas se han agudizado, sin embargo, ahora nos sentimos un poco menos perplejos (lo que no quiere decir más optimistas) respecto de la tarea que habría que proponerse para que tras esta noche oscura de la crisis de una civilización despuntara una humanidad más justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso rebaño de atontados ruidosos en un estercolero químico, farmacéutico y radiactivo. La tarea, que, en nuestra opinión, no se puede cumplir con agitada veleidad irracionalista, sino, por el contrario, teniendo racionalmente sosegada la casa de la izquierda, consiste en renovar la alianza ochocentista del movimiento obrero con la ciencia.

Rebelión pretende sumarse al recuerdo de su figura, un recuerdo que no quiere cultivar la nostalgia sino, más bien, evitar que habite el olvido en una obra que merece ser considerada, sin exageración ni papanatismos, una aportación clásica, que nadie debe apropiarse y que merece ser leída siempre y no estar de moda nunca, como él mismo dijera refiriéndose a las aportaciones de su admirado Antonio Gramsci.

Rebelión abrirá en la sección “Cultura” un apartado especial dedicado a la obra de Sacristán, abierto a todas las personas que quieren contribuir con artículos y aportaciones.

Rebelión ha pensado editar a lo largo de 2010 en la sección libros-libres seis libros dedicados a su obra. Entre ellos, un estudio sobre su relación con el poeta José Mª Valverde; El legado de un maestro, el libro que editó la FIM con las comunicaciones y ponencias del encuentro celebrada en Barcelona en 2005, veinte años después de su fallecimiento, y Del pensar, del vivir, del hacer, el volumen que acompañó a los extraordinarios documentales realizados y dirigidos por Xavier Juncosa, películas que El Viejo Topo editó a principios de 2007 junto con el audio de cinco de sus conferencias más recordadas (Este último volumen aparecerá mañana mismo, 1 de enero de 2010, en las páginas de rebelión).

Además de ello, rebelión tiene la intención de editar semanalmente un artículo de divulgación sobre su vida y los numerosos registros de su poliédrica obra para aproximarse paulatinamente a algunas de sus aportaciones centrales, poniendo énfasis especial en los aspectos y aristas menos conocidos o menos desarrollados.

Por último, rebelión intentará buscar y editar materiales del propio Sacristán que ya cuelgan en diferentes páginas. Sin duda, la lectura de sus escritos es la mejor forma de adentrarse en un pensamiento que, como él dijera refiriéndose a Marx y a la tradición, tenía la decencia, intelectual y poliética, de estar en crisis permanente.

Carl Sagan, un científico-filósofo al que Sacristán si no ando errado no citó en ninguna ocasión, apuntó una interesante reflexión sobre un delicado y difícil equilibrio [3]:

Me parece que lo que se requiere es un delicado equilibrio entre dos tendencias: la que nos empuja a escrutar de manera incansablemente escéptica todas las hipótesis que nos presentan; y la que nos invita a mostrar una gran apertura hacia las ideas nuevas. Si no somos más que escépticos ninguna idea nueva llegará jamás hasta nosotros; nunca aprendemos nada nuevo; nos convertiremos en personas detestables, convencidas de que la estupidez reina en el mundo -y, por supuesto, existen muchos hechos que nos darán la razón-. Por otra parte, si somos abiertos hasta la credulidad y no tenemos siquiera una pizca de escepticismo, no seremos siquiera capaces de distinguir entre las ideas útiles y las que carecen de todo interés. Si todas las ideas tienen la misma validez, estamos perdidos; pues, en este caso, ninguna tiene valor.

Sacristán supo transitar por ese difícil sendero: mostrando una gran apertura de miras hacia las nuevas ideas y escrutando críticamente de manera incansable el fundamento de las nuevas y viejas conjeturas, también de las propias claro está. Fueran esas acaso dos de las las señas de identidad más destacables de un filósofo marxista revolucionario que no claudicó nunca en el combate milenario contra los, como él mismo los denominó, descreadores de la Tierra. Ni el amor al conocimiento ni la indignación (y combate) ante el mal social estuvieran alejados de un filosofar que nunca aspiró a tomar asiento definitivo ni a ser fácil presa de los poderosos.

PS: Admitiendo que toda recomendación es arriesgada y difícilmente compartible en todos sus vértices, me permito sugerir a ciudadanos y ciudadanas que no hayan transitado hasta ahora la obra de Sacristán tres lecturas esenciales, si se concede el uso de un término muy del gusto de Samuel Kripke y de S. Jay Gould. En primer lugar, un libro editado por Juan Ramón Capella en 1987, que el diario Público ha reeditado recientemente: Pacifismo, ecologismo y política alternativa, Icaria-Público (colección Pensamiento crítico), Madrid, 2009, donde además de sabrosas notas editoriales sobre la transición-transacción política española, aproximaciones político-filosóficas no inactuales a diversos asuntos del ecologismo político y el antimilitarismo, puede leerse el que fuera su último escrito largo: su presentación al undécimo cuaderno de la cárcel de Antonio Gramsci, el revolucionario sardo sobre el que escribiera años atrás un magnífico texto interrumpido: El orden y el tiempo (Trotta, Madrid, 1998, edición de Albert Domingo Curto); en segundo lugar, un amplio conjunto de entrevistas recogidas con el título De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas a Manuel Sacristán, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2004, entre las que destacan las conversaciones con Gabriel Vargas para Dialéctica (1983), con José Mª Mohedano sobre la primavera praguense para Cuadernos para el diálogo (1969) y con Jordi Guiu y Antoni Munné para El Viejo Topo (1978). Por último, un libro de reciente aparición: Sobre dialéctica, El Viejo Topo, 2009 (prólogo de Miguel Candel, epílogo de Félix Ovejero Lucas y nota final de Manuel Monleón Pradas), centrado en uno de los temas filosóficos más y mejor tratados por el autor de Introducción a la lógica y al análisis formal, lectura esta última que acaso podría complementarse con Manuel Sacristán, Seis conferencias. Sobre la tradición marxista y los nuevos problemas, El Viejo Topo, Barcelona, 2005, volumen que cuenta con un prólogo, imprescindible en mi opinión, del que fuera su alumno, discípulo, amigo y compañero de lucha Francisco Fernández Buey.

Notas:

[1] M. Sacristán, , “La situación del movimiento obrero y de los partidos de izquierda en la Europa Occidental”, Seis conferencias, El Viejo Topo, Barcelona, 2005, pp. 95-114.

[2] Puede verse ahora en M. Sacristán, Pacifismo, ecologismo y política alternativa, Icaria-Público, Madrid, 2009, p. 51.

[3] Tomo la cita de: Normand Baillargeon, Curso de autodefensa intelectual, Ares y Mares (Crítica), Barcelona, 2007, pp. 297-298 (traducción de Francisco Carbajo Molina).

Fuente: Salvador López Arnal (Rebelión)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

"ROSSANA ROSSANDA: LA CAMARADA DE MILÁN"


ARTÍCULO PUBLICADO EN NEW LEFT REVIEW Nº 49 DE MARZO-ABRIL DE 2008

Memorias del trabajo en la Resistencia contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial y de la cultura política del gigantesco Partido Comunista Italiano en el Milán liberado, escritas por una de las fundadoras de Il Manifesto.

INTRODUCCIÓN A ROSSANA ROSSANDA

La historia del comunismo europeo se ha escrito de muchos modos, por los participantes en la misma, por sus adversarios, por los estudiosos del movimiento obrero. Entre quienes han escrito sus memorias, Rossana Rossanda representa una figura inusual. Nacida en 1924, hija de un próspero notario de Istria arruinado por la Gran Depresión, entró en la Universidad de Milán, sin mayores convicciones políticas, en 1941. Dos años más tarde, con el Ejército alemán controlando el norte de Italia y la República Social de Mussolini instalada en Salò, Rossanda se unió a la Resistencia, a la edad de diecinueve años. Comunista en la clandestinidad, en 1947 estaba trabajando a tiempo completo para el PCI, ascendiendo a través de la Federación de Milán al Comité Central en 1960. Por entonces, se había convertido también en editora del influyente semanario del Partido Rinascita. Togliatti, apreciando sus talentos, la nombró responsable del departamento cultural del PCI en 1962, momento en el que fue elegida diputada al Parlamento italiano. Cuando en 1967-1968 explotó la revuelta estudiantil, Rossanda expresó, sin embargo, simpatía por un movimiento contemplado con sospecha por la dirección del PCI y contribuyó a la creación de la primera publicación periódica en la historia del partido que se mostraba crítica con sus posiciones desde la izquierda, Il Manifesto. Denunciado en el XII Congreso del Partido, el grupo de Il Manifesto fue expulsado del PCI en noviembre de 1969, acometiendo la tarea de crear un periódico diario independiente del mismo nombre que perdura hasta el día de hoy.
Durante casi cuatro décadas, Rossanda ha sido su editorialista y comentadora individual más distinguida, escribiendo con un estilo elegante y carente de afectación en su contundencia, que ha convertido su firma en la prensa italiana en todo un referente. Característica de sus intervenciones ha sido la atención permanente a lo social en una cultura más típicamente preocupada por lo político entendido en su sentido más restringido. En 2005 la autobiografía de sus primeros 45 años de vida, La ragazza del secolo scorso –extractos de la cual se presentan a continuación– conoció un clamoroso éxito de público literario y político. En ella, reflexionando sobre su papel como una joven mujer con responsabilidades en el partido y sobre las vacilaciones que sintió al ejercerlo, Rossanda observa lo siguiente: «No se trata de que a las mujeres no les guste el poder, lo ejercen sin piedad en la esfera privada y unas contra otras. Pero fuera de la esfera privada nos vemos tentadas a seguir, a costa de rompernos en dos, el camino decidido por otros. Nos sentimos extrañas, y como Virginia Wolf lo reivindicamos sin dejar de sufrir sus consecuencias con lágrimas y chillidos. Pero rara vez lo ponemos en tela de juicio, porque implica menos violencia, y sería una virtud, pero también menos responsabilidad, y en este caso dudo que lo sea.»

DESCARGAR ARTÍCULO: http://www.newleftreview.es/?getpdf=NLR28304&pdflang=es

martes, 29 de diciembre de 2009

EL ARCHIVO DEL FOTÓGRAFO AGUSTÍ CENTELLES, CON MÁS DE 12.000 NEGATIVOS, SE TRASLADA POR FIN AL MINISTERIO DE CULTURA

Centelles al salir del campo de concentración de Bram, en septiembre de 1939. - Fotos: Herederos de Agustí Centelles / VEGAP

LOS HEREDEROS DEL FOTOPERIODISTA LLEGAN A SALAMANCA CON EL ARCHIVO DE SU PADRE Y LO DEPOSITAN EN EL CENTRO DE LA MEMORIA HISTÓRICA

"Ya se acabó toda la polémica". Descansan tranquilos los hijos de Agustí Centelles, el fotoperiodista valenciano, tras entregar el domingo por la noche la famosa maleta en su viaje más complicado debido a los intereses políticos que ha desatado entre la Generalitat y el Ministerio de Cultura. Los más de 12.000 documentos, con negativos realizados entre los años 1934 y 1939 con su cámara Leica y las placas de tema industrial y publicitario ya están en el Centro Documental de la Memoria Histórica en Salamanca.

A las ocho de la tarde del pasado domingo, el vehículo que conducían desde Barcelona la hija y el yerno de Sergi Centelles entraba en Salamanca, con la intención de entregar el archivo el lunes por la mañana. Sin embargo, aconsejados por la directora del Centro Documental de la Memoria de Salamanca, María José Turrión, los hijos de Agustí, Sergi y Octavi, llevaron las dos maletas metálicas con las placas de cristal y el archivador con los negativos al centro, para "evitar que los pudieran robar en el aparcamiento del hotel durante la noche".

A la mañana siguiente, los hermanos se levantaron y fueron caminando desde el hotel al Centro e hicieron una entrega simbólica del archivo ante los medios. Fue una parodia de lo que ya había sucedido la noche anterior. Los Centelles señalaron el alivio que sentían al cerrar para siempre una maleta que se ha convertido en caja de Pandora. Así que incidieron de nuevo en que se decantaron por la oferta del Ministerio (700.000 euros), frente a otras como la de la Generalitat o la de Sothebys "que la triplicaba", porque les ofrecía "una mayor difusión y un mejor proyecto expositivo".

Con la entrega del archivo del fotoperiodista se concluye "el jeroglífico" que comenzó a hacerse "hace más de 70 años", según sus hijos. El fondo "está muy bien documentado, sobre hechos y fechas aproximadas", reconocen sus herederos. Era el propio Centelles quien tomaba apuntes en cuadernos de cada foto que hizo. Pero ese repaso es "aproximado", porque Agustí sólo lo pudo hacer una vez estuvo a salvo su archivo, pasado el conflicto bélico y su exilio.

Con todo el cuidado

Eran dos maletas de color metálico, de tamaño medio y una marca que hacía referencia a lo que incluían originariamente: la herramienta para digitalizar los viejos negativos, que los propios herederos se encargaron de realizar hace años ante la indiferencia de las instituciones. En la nueva utilidad de las cajas, acercaron las placas de cristal.

Sobre la mesa también dejaron ver alguna de las cajas originales que envolvían la película de placa. Además, entregaron un archivador de dos pisos, con sobres de papel cebolla, que ralla menos los negativos de 35 milímetros que el plástico y los conserva mejor. En total, 12.000 negativos que forman el archivo de Agustí Centelles. Y el famoso cuaderno escrito a mano acotando las fotos, datándolas con fechas.

Agustí Centelles tuvo claro que su trabajo era su tesoro: "No hace falta decir hasta qué punto sufría yo al tener que ajustarme a esas cosas, cuando llevaba dentro la innovación del amaneramiento al que estaba sujeto el reportaje gráfico en Barcelona y el resto de España", escribía en las libretas que hacían de diarios.

Más adelante comenta el hecho que le haría especial para el resto de la historia: "Fui el único fotógrafo que estuvo todo el día dando vueltas por la ciudad, lo que me permitió obtener escenas bastante interesantes para la historia del proletariado".

A falta de revisión

Sobre la una de la tarde, los hermanos Centelles, acompañado por una de las nietas de Agustí, salían desde Salamanca a Barcelona en coche particular con la sensación de haber "zanjado" el conflicto.

Para los hijos de Centelles la polémica está zanjada y no han querido responder a la versión dada en Público por el historiador Publio López Mondéjar, según la cual en el archivo del fotoperiodista catalán hay obras de otros fotógrafos, como Torrents y Gonsanhi.

Sergi Centelles afirmó que si "alguien quiere echar leña al fuego, que se queme, porque nosotros no queremos seguir con polémicas absurdas", refiriéndose a las declaraciones del historiador de la fotografía.

En la primera edición del libro Fuentes de la memoria II. Fotografía y sociedad en España, 1900-1939 (Lunwerg), López Mondéjar apuntaba que "debe tomarse con mucha prudencia la autoría de algunas imágenes conocidas del propio Centelles, en cuyo archivo podrían encontrarse negativos de otros fotógrafos como Torrents y Gonsanhi".

Fuentes oficiales del Centro de la Memoria Histórica de Salamanca han insistido a este periódico en que se ha entregado "el archivo de Centelles, compuesto por miles de negativos", sin especificar si todos pertenecen a fotografías realizadas por el fotoperiodista.

Para los hijos de Centelles la discusión ha terminado con la entrega. Un conflicto que ha sido considerado por la Generalitat de Catalunya como una traición y en el que el conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras (que en su etapa como profesor universitario avisaba a sus alumnos sobre la importancia de aquel fotoperiodista llamado Agustí Centelles), llegó a acusar al Ministerio de Cultura y a los hijos de Agustí Centelles de actuar con "deslealtad flagrante", en la venta del archivo del fotógrafo.

Octavi Centelles, pese a reconocer que quiere huir de polémicas, ha lanzado un dardo contra la Generalitat de Catalunya, ya que "este año se cumple su centenario y nadie le ha dado una mención". Sin embargo, Octavi recuerda que Robert Capa, el fotógrafo de prensa por excelencia, ha sido "homenajeado en Barcelona con una gran exposición".

Otra parte de la polémica entre Catalunya y el Ministerio de Cultura radicaba en el precio pagado por el Archivo, que supera los 700.000 euros. La Consejería de Cultura catalana llevaba meses trabajando para que esos negativos, de los tiempos de la Segunda República y la Guerra Civil, se integraran en el Archivo Nacional de Catalunya y, según ha reconocido el conseller Tresserras, la oferta realizada a los hijos de Centelles era mejor que la del Ministerio.

La oferta de la Generalitat rondaba los 500.000 euros, pero también los ingresos que pudieran derivarse de la explotación económica del archivo para el período 2009 y 2015, lo que supondría superar, a su juicio, la oferta del Ministerio.

Sin embargo, los hijos de Centelles tenían como única condición, que el archivo quedara unido, "sin disgregarse", por lo que se decidió aceptar la oferta del Ministerio de Cultura, según ha explicado Octavi.

Ahora, comenzarán a estudiarse y a analizarse todos los negativos y las placas de cristal que guardó Agustí Centelles, además de comprobar si todos correspondían a fotografías suyas. Y, cuando ese trabajo esté realizado, se dará paso a exposiciones para dar a conocer el trabajo del fotoperiodista español.

Fuente: Público

lunes, 28 de diciembre de 2009

EL PARLAMENTO RUSO PIDE CONDENA PARA GEORGIA POR LA DEMOLICIÓN DE UN MONUMENTO SOVIÉTICO

Merab Berdzenishvili, autor del “Jinete de bronce” que era parte del monumento, denunció la demolición como un insulto a miles de soldados georgianos que entregaron sus vidas durante la II Guerra Mundial. “Al destruir el monumento, las autoridades georgianas regresaron a la Edad de Piedra,” dijo el escultor. En la foto: Jinete de bronce, trasladado al patio de una de las casas cercanas una semana antes de la demolición del monumento.


EL MONUMENTO FUE INSTALADO HACE 25 AÑOS EN MEMORIA DE LOS COMBATIENTES EN LA GRAN GUERRA PATRIA CONTRA EL NAZISMO (1941-1945)

Legisladores rusos exhortaron a sus colegas de otros países y a diversos organismos internacionales a condenar al Gobierno de Georgia por la reciente demolición de un monumento a los combatientes de la Segunda Guerra Mundial en Kutaisi, la segunda en importancia ciudad georgiana.

Una declaración aprobada el viernes 25 de diciembre por la Cámara baja del Parlamento ruso señala que semejantes acciones "pisotean burda y cínicamente la memoria de la hazaña popular" y colocan a Georgia "al margen de la civilización europea". El documento respalda asimismo las propuestas de reconstruir este obelisco en Moscú.

El monumento, instalado en Kutaisi hace 25 años, fue volado el 19 de diciembre por orden de las autoridades locales que alegaban su mal estado y la necesidad de construir en este lugar una nueva sede del Parlamento georgiano. Durante la demolición perdieron la vida una mujer y su hija de ocho años.


Fuente: RIA Novosti

domingo, 27 de diciembre de 2009

SE PUBLICA ÍNTEGRO "GUERRA EN ESPAÑA", DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Título: Guerra en España. Prosa y verso (1936-1954)
Autor: Juan Ramón Jiménez
Edición de Ángel Crespo, revisada y ampliada por Soledad González Ródenas
Editorial: Point de Lunettes
Tamaño: 24 x 17 cms.
Nº de páginas: CX de prólogo + 754 pp. + índice + 2 cuadernillos de ilustraciones


Sinopsis:


Guerra en España es la reedición completa del libro que apareció en 1985 muy incompleto con el mismo título y que ya está totalmente agotado. Los especialistas señalaron en su momento lo incompleto de la edición y desde entonces se espera la edición completa, que es ésta. Si aquel tenía 335 páginas y 27 imágenes, éste de Point de Lunettes tiene 880 páginas y más de 159 ilustraciones. Una parte del material nuevo (texto e imágenes) que se añade es inédita en libro. Este libro es fundamental en el panorama literario actual por los siguientes motivos:

1. Es una recopilación que Juan Ramón Jiménez hizo durante toda su vida de textos propios (verso y prosa de creación, artículos periodísticos suyos, conferencias completas, declaraciones a la prensa, lecturas radiofónicas, cartas personales: mucho de este material es inédito en libro o desconocido) y de otros autores (muchos de ellos, cartas inéditas) sobre la II República, la Guerra Civil y el exilio español a América Latina y Europa. También es una recopilación de imágenes (180 aprox.) alusivas a los hechos narrados, algunas muy duras. Con este conjunto ingente de textos e imágenes Juan Ramón trata de justificar su postura personal de fidelidad a la II República y de dignidad personal que motivó su largo exilio y el hecho de que no regresara jamás a España.

2. Guerra en España desvela mucha información desconocida de los exiliados, y muchas polémicas surgidas entre ellos, en Europa, América Latina e incluso África (campos de concentración de la Argelia francesa). En este sentido es un gran corpus de textos, algunos inéditos, de Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén, José Bergamín, Navarro Tomás, Pablo Neruda, Menéndez Pidal... en donde se revela la actitud de todos estos intelectuales ante la Guerra primero y exilio después o la España “oficial” de Franco. También aparece la postura de muchos intelectuales que permanecieron o regresaron a la España de la dictadura, con los que Juan Ramón mantuvo relación. Es uno de los libros que más información aporta sobre la actitud de los intelectuales ante la II República, la Guerra Civil, el exilio y la España de Franco.

3. Muchos de los hechos narrados sirven para desterrar muchos falsos tópicos aceptados como comunes sobre Juan Ramón Jiménez como su falta de compromiso social ante la Guerra, pues en este libro aparecen muchas pruebas de acciones de Juan Ramón Jiménez a favor de la II República (firma de manifiestos, mítines) y de su acción social (mientras permaneció en Madrid, convirtió su casa en un horfanato de hijos de milicianos muertos, en Nueva Yoik se dedicó a recaudar fondos para los huérfanos de la guerra de España). También salen a la luz cuestiones polémicas como la dudosa actitud de Jorge Guillén y José Bergamín ante el conflicto.

4. Aparece el capítulo espinoso del robo de la biblioteca de Juan Ramón Jiménez en Madrid, acabada la Guerra Civil.

5. Esta edición completa de Guerra en España, fiel al plan del autor al que sorprendió la muerte antes de poder publicar la obra, empezada a recuperar por Ángel Crespo y terminada por Soledad González Ródenas, es un libro que deberá tener en su biblioteca cualquier intelectual o lector que quiera tener una visión completa de la literatura española del XX.

Texto (Sobre la muerte de Antonio Machado, Página 446)

Antonio Machado se dejó desde niño la muerte, lo muerto, podre y quemásda por todos los rincones de su alma y su cuerpo.
Tuvo siempre tanto de muerto como de vivo, mitades fundidas en él por arte sencillo. Cuando me lo encontraba por la mañana temprano, me creía que acababa de levantarse de la fosa. Olía, desde muy lejos, a metamorfosis. La gusanera no le molestaba, le era buenamente familiar. Yo creo que sentía más asco de la carne tersa que de la huesuda carroña, y que las mariposas del aire libre le parecían casi de tan encantadora sensualidad como las moscas de la casa, la tumba y el tren,
“inevitables golosas”.
Poeta de la muerte, y pensado, sentido, preparado hora tras hora para lo muerto, no he conocido otro que como él haya equilibrado estos niveles iguales de altos o bajos, según y cómo; que haya salvado, viviendo muriendo, la distancia de las dos únicas existencias conocidas, paradójicamente opuestas; tan unidas aunque los otros hombres nos empeñemos en separarlas, oponerlas y pelearlas. Toda nuestra vida suele consistir en temer a la muerte y alejarla de nosotros, o mejor, alejarnos nosotros de ella. Antonio Machado la comprendía en sí, se cedía a ella en gran parte. Acaso él fue, más que un nacido, un resucitado. Lo prueba quizás, entre otras cosas, su madura filosofía juvenil. Y dueño del secreto de la resurrección, resucitaba cada día ante los que lo vimos esta vez, por natural milagro poético, para mirar su otra vida, esta vida nuestra que él se reservaba en parte también. A veces pasaba la noche en su casa ciudadana de alquiler, familia o posada. Dormir, al fin y al cabo, es morir, y de noche todos nos tendemos para morir lo que se deba. No quería ser reconocido, por sí o por no, y por eso andaba siempre amortajado, cuando venía de viaje, por los trasmuros, los pasadizos, los callejones, las galerías, las escaleras de vuelta, y, a veces, si se retardaba con el mar tormentoso, los espejos de estación, los faros abandonados, tumbas en pie.
Visto desde nosotros, observado a nuestra luz medio falsa, era corpulento, un corpachón naturalmente terroso, algo de grueso tocón acabado de sacar; y vestía su tamaño con unos ropones negros, ocres y pardos, que se correspondían a su manera estravagante de muerto vivo, chaqué nuevo quizás, comprado de prisa por los toledos, pantalón perdido y abrigo de dos fríos, deshecho todo, equivocado en apariencia; y se cubría con un chapeo de alas desflecadas y caídas, de una época cualquiera, que la muerte vida equilibra modas y épocas. En vez de pasadores de bisutería llevaba en los puños del camisón unas cuerdecitas como larvas, y a la cintura, por correa, una cuerda de esparto, como un ermitaño de su clase. ¿Botones? ¿Para qué? Costumbres todas lójicas de tronco afincado ya en cementerio.
Cuando murió en Soria de Arriba su amor único, que tan bien comprendió su función trascendental de paloma de linde, tuvo su idilio en su lado de la muerte. Desde entonces, dueño ya de todas las razones y circunstancias, puso su casa de novio, viudo para fuera, en la tumba, secreto palomar; y ya sólo venía a este mundo de nuestras provincias a algo muy urgente, el editor, la imprenta, la librería, una firma necesaria... la guerra, la terrible guerra española de tres siglos. “Entonces” abandonó toda su muerte y sus muertos más íntimos y se quedó una temporada eterna en la vida jeneral, por morir otra vez, como los mejores otros, por morir mejor que los otros, que nosotros los más apegados al lado de la existencia que tenemos acotado como vida. Y no hubiera sido posible una última muerte mejor para su estraña vida terrena española; tan mejor, que ya Antonio Machado, vivo para siempre en presencia invisible, no resucitará más en genio y figura. Murió del todo en figura, humilde, miserable, colectivamente, res mayor de un rebaño humano perseguido, echado de España, donde tenía todo él, como Antonio Machado, sus palomares, sus majadas de amor, por la puerta falsa. Pasó así los montes altos de la frontera helada, porque sus mejores amigos, los más pobres y los más dignos, los pasaron así. Y si sigue bajo tierra con los enterrados allende su amor, es por gusto de estar con ellos, porque yo estoy seguro de que él, conocedor de los vericuetos estrechos de la muerte, ha podido pasar a España por el cielo de debajo de tierra.
Toda esta noche de luna alta, luna que viene de España y trae a España con sus montes y su Antonio Machado reflejados en su espejo melancólico, luna de triste diamante azul y verde en la palmera de rozona felpa morada de mi puertecilla de desterrado verdadero, he tenido en mi fondo de despierto dormido el romance “Iris de la noche”, uno de los más hondos de Antonio Machado y uno de los más bellos que he leído en mi vida:

Y tú, Señor, por quien todos
vemos y que ves las almas,
dinos si todos un día
hemos de verte la cara.

En la eternidad de esta mala guerra de España, que tuvo comunicada a España de modo jigante y terrible con la otra eternidad, Antonio Machado, con Miguel de Unamuno y Federico García Lorca, tan vivos en la muerte los tres, cada uno a su manera, se han ido, de diversa manera lamentable y hermosa también, a mirarle a Dios la cara. Grande de ver sería cómo da la cara de Dios, sol o luna principales, en las caras de los tres caídos, más afortunados quizás que los otros, y cómo ellos le están viendo la cara a Dios.

sábado, 26 de diciembre de 2009

EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA DE PACO CUADRADO EN LA CASA DE LA PROVINCIA DE SEVILLA

Los comensales (1963)

"PACO CUADRADO. 50 AÑOS CON LA PINTURA (1959-2009)"

Paco Cuadrado sabe que "lo más difícil, lo más importante" en una obra es "alcanzar la síntesis, quitar la bisutería, aquello que estorba". Del camino hacia lo esencial que emprende este artista sevillano deja constancia la retrospectiva Paco Cuadrado. 50 años con la pintura (1959-2009), que acoge la Casa de la Provincia hasta el 17 de enero.

Cinco décadas que van desde las primeras estampas que el creador dedicó al realismo crítico -etapa en la que plasma las dificultades de la miseria y su pincel se centra en los desheredados de aquel tiempo difícil- hasta una madurez que prescinde ya de la figura y avanza hacia la depuración, una búsqueda formal en la que el autor logra una sobriedad expresiva con los mínimos elementos. "El mensaje final es la apuesta por la pintura en sí, sin más", argumenta Cuadrado, que duda "si llegaré a la abstracción total, pero es cierto que cada vez hay más en mis trabajos".

El pintor evita expresarse mediante certezas: ha aprendido que "el taller es como un laboratorio en el que un día descubres una cosa y otro día descubres otra", y admite que una carrera no se puede planificar desde la lógica. "En eso tenían mucha razón aquellos versos de Machado que decían eso de caminante no hay camino, se hace camino al andar", opina sobre un recorrido en el que no han faltado las incertidumbres.

Ese trayecto está representado en la exposición a través de seis apartados en los que es perceptible la evolución del artista. El primero se detiene en los trabajos más tempranos (1956-1967), una etapa en la que Cuadrado denuncia las condiciones de pobreza de sus paisanos, retratados frente a una mesa o evadiéndose de la realidad con la actuación de unos titiriteros en la calle. Más adelante, en los lienzos que el pintor afrontaría entre 1972 y 1975, de acuerdo con las esperanzas que empezaba a albergar la sociedad, el fondo de las pinturas empieza a aclararse, los personajes sonríen tímidamente y "hay flores, pero todavía son cardos", precisa el autor. A partir de 1980, la paleta de Cuadrado se recrea en "una atmósfera más lúdica" en la que predomina "un sentimiento de dulzura" y comienzan a aparecer, entre los temas, macetas y plantas. Hay pasajes en los que el pintor plasma la dignidad del hombre del campo (Plácido con perro, El patriarca de Fuenteheridos) en un clima sereno y luminoso, antes de que el autor sienta, en el último tramo de su trayectoria, que se ha "saturado de color" y necesita "expresarse de otro modo". Los girasoles secos adquieren entonces el protagonismo y dan pie a una exploración pictórica en la que el creador conquista una mayor fuerza expresiva.

Aunque Cuadrado renuncia ya al reflejo de la sociedad en la que vive, asegura que "quizás sea ahora tan comprometido como lo era entonces. Lo que pasa es que actualmente estoy comprometido con la pintura. Mis preocupaciones son, en este momento, ser mejor pintor, tener más calidad. Hay otros recursos, otros mecanismos, para comunicar al espectador. A veces siento que, de otro modo, he vuelto a la misma seriedad de los comienzos", concluye.

Cuadrado, que se ha reencontrado gracias a esta muestra con algunas obras que no veía desde su ejecución, siente con orgullo que sus trabajos "se sostienen en el tiempo" y tiene la sensación, frente a sus cuadros, de estar ante "un álbum de fotos, pero viviente". Lejos quedan esas preocupaciones estériles en las que se preguntaba si era "un testigo" de su época y temía sentirse "desplazado", los riesgos de quien busca su camino desde la independencia.

Fuente: Diario de Sevilla


viernes, 25 de diciembre de 2009

"EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO", DEL DIRECTOR COMUNISTA PIER PAOLO PASOLINI

Título original: Il Vangelo secondo Matteo
Director: Pier Paolo Pasolini
Productor: Alfredo Bini
Guión: Pier Paolo Pasolini
Fotografía: Tonino Delli Colli
Montaje: Nino Baragli
Dirección artística: Luigi Scaccianoce
Vestuario: Danilo Donati
Música: Luis Enríquez Bacalov y Carlo Rustichelli
Intérpretes: Enrique Irazoqui (Cristo), Margherista Caruso (María joven), Susanna Pasolini (María mayor), Marcello Morante (José), Mario Socrate (Juan Bautista)
Duración: 137 minutos.
Blanco y negro

Cristo (Enrique Irazoqui):
“Es más fácil para un camello entrar por el ojo de una aguja, que para un hombre rico entrar en el Reino de los Cielos”

Internacionalmente aclamada como su obra maestra, "El Evangelio Según San Mateo" de P. Pasolini es una interpretación muy particular y visualmente sorprendente de la vida de Cristo basada en los escritos del Apóstol Mateo. La visión de Pasolini es a la vez profundamente religiosa y determinadamente política, con Cristo retratado como un paria campesino, al que la injusticia social le conduce a la cólera. Retratado como un marxista de su tiempo, Cristo va viajando, atrayendo discípulos mientras les habla de justicia social y formulando numerosas demandas. "Llevo una espada, no la paz" dice en la película. Pronto sus andanzas llegan a oídos de la clase dominante, que conspiran para detenerlo, torturarlo y finalmente crucificarlo, en un intento de evitar que las masas populares se subleven contra el poder establecido. Ya en la cruz, Cristo da sus últimas instrucciones a sus discípulos para que se liberen del yugo de la clase dominante y emprendan una revolución que les lleve a la libertad. Una de las películas más controvertidas de todos los tiempos, rodada por uno de los más carismáticos directores italianos, que además era poeta, novelista y convencido comunista. Nos encontramos ante un film que aparece por méritos propios como una de las películas más importantes e innovadoras del cine universal.

PREMIOS
- Festival de Venecia de 1964. Obtuvo el Premio OCIC y el Premio Especial del Jurado.
- Obtuvo tres candidaturas al Oscar: Mejor Dirección Artística (Luigi Scaccianoce), Mejor Vestuario (Da-nilo Donati) y Mejor Música (Luis Enríquez Bacalov).
- Lazo de Plata de la Asociacion de Periodistas de Cine Italianos a Me-jor Fotografía en Blanco y Negro (To-nino Delli Colli), Mejor Vestuario y Mejor Director.

MAKING-OF
- Una noche de octubre de 1962, Pier Paolo Pasolini leyó por primera vez El Evangelio según San Mateo en el convento de Asís, en medio de los festejos por la llegada del Papa Juan XIII, a quien posteriormente dedicara la película. Cuenta que en esa primera lectura sintió “una energía terrible, casi física, casi manual”, una fuerte “emoción estética” y la necesidad súbita de “hacer algo”.
- El filme Sopraluoghi in Palestina (1964), dirigido por el propio Pasolini al estilo cinema-verité, es una especie de diario fílmico sobre las investigaciones llevadas a cabo por el director italiano durante la preparación de El Evangelio según San Mateo.
- En un principio, se pensó que la película tendría que realizarse con otros productores, además de Bini, con los que sería posible realizar una producción más costosa que se rodase en Tierra Santa.
- Se tomó la decisión inmediata de trabajar con actores no profesionales, siguiendo el camino iniciado por el neorrealismo. Para interpretar a la Virgen María de edad avanzada, Pasolini contrató a su propia madre, Susanna Pasolini.
- El filme se rodó en diversas localizaciones italianas, sustituyendo el mundo hebreo de hace dos mil años por la Italia meridonial: Potenza (Basilicata), Crotone (Calabria), Matera (Basilicata), Monte Etna (Sicilia) y Viterbo (Lazio).
- El vestuario está inspirado en la pintura del siglo XV, especialmente en la de Piero della Francesca.
- El rodaje de la película tuvo lugar, además de en exteriores, en los estudios Incir de Paolis de Roma, entre abril y julio de 1964.
- La película se estrenó en Italia el 4 de septiembre de 1964. En abril y junio de 2003 se reestrenó en Holanda, Singapur y Francia.

ANÉCDOTAS
- Con una amplia y profunda formación cultural, Pier Paolo Pasolini alcanzó en vida prestigio no sólo como cineasta, también como poeta, ensayista, escritor y crítico.
- A pesar de su ateísmo confeso, Pasolini reivindicaba a Cristo como una figura mítico-popular, una fuerza de resistencia frente al estilo de vida del hombre moderno.
- Para la escenografía del filme (localizaciones, vestuario, música), Pasolini se apoyo más en las semejanzas con lo existente que en la reconstrucción de la época, con el fin de insistir en el peso contemporáneo de la historia.
- A punto de contratar a un actor alemán para interpretar a Cristo, Pasolini recibió en su despacho a un estudiante español, Enrique Irazoqui, quien quería entrevistarle sobre su libro Ragazzi di vita. “En cuanto le vi entrar en el despacho tuve la certeza de haber encontrado a mi Cristo”, recuerda Pasolini. Irazoqui aceptó el papel y debutó en el cine.
- Pasolini tuvo dificultades para completar el reparto de los fariseos, pues muy pocos actores no profesionales estaban dispuestos a interpretarlos, ya que lo consideraban denigrante e incluso una maldición.

MÚSICA
- Aparte de la música original, escrita por Luis Enríquez Bacalov y Carlo Rustichelli, en el filme pueden escucharse fragmentos de las siguientes piezas no originales: La Pasión según San Mateo; Concierto para violín y oboe en re menor. Adagio; Fuga (Ricertata) 6; Hohe Messe. Agnus Dei y Concierto para violín en Mi mayor, de J. S. Bach; Mauerische Trauermusik en Do menor y Cuarteto-disonante, de W. A. Mozart; Cantata Alexander Newski n.1, de Sergei Prokofiev; Gloria, de Missa Luba, y el Negro Spiritual Sometimes I Feel Like a Morherless Child.

Fuente: El Cultural y otros

VER PELÍCULA: http://video.google.es/videoplay?docid=-8935162246974923640&ei=q6s0S-a8NYTS-Abn3bGUDw&q=el+evangelio+segun+san+mateo+pasolini&hl=es#

jueves, 24 de diciembre de 2009

LA EDITORIAL SEQUITUR PUBLICA "LA CIUDAD DEL DIABLO AMARILLO", DE GORKI

Título: LA CIUDAD DEL DIABLO AMARILLO
Autor: Máximo Gorki
Editorial: Sequitur
ISBN 978-84-95363-61-9
130x200 mm,
112 páginas
PVP: 11,00 €


PRÓLOGO DEL LIBRO

Gorki en Nueva York, 1906

El 28 de marzo de 1906, Máximo Gorki llegó a Nueva York.
Como antes en Berlín o París, por donde pasó huyendo del destierro en Riga al que le condenaron las autoridades zaristas por su participación en la revolución de 1905, Gorki fue recibido con honores de masa, como un renombrado escritor.
Su viaje tenía un propósito político: denunciar la autocracia zarista, impedir que desde los Estados Unidos se suscribiera deuda emitida por Rusia para financiarla guerra con Japón y la represión contrarrevolucionaria y también para recaudar fondos para el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. En sus palabras: “Vengo a Estados Unidos para encontrar en el pueblo americano gente que se compadezca de los sufrimientos de mis compatriotas, que con tanto ahínco luchan y con tanto coraje soportan su martirio por la libertad. Ha llegado el momento de la revolución. Ha llegado el momento de derrocar el régimen zarista. ¡Ha llegado, ahora, ahora! Pero necesitamos dinero.¿Necesitamos dinero, dinero, dinero! Me presento ante ustedes como un mendigo por la libertad de Rusia”.
En este empeño, contó con el apoyo de destacados escritores estadounidenses como Mark Twain, William Dean Howells o H.G. Wells.
Sus primeros días en Nueva York fueron de asombro y celebración: “Es un país maravilloso, sin duda, es la Tierra Prometida (...) Espero vivir lo suficiente para llegar a ver algo parecido en Rusia. (La gente por la calle) parece tan feliz, tan consciente de sus derechos. Espero que podamos ver pronto caras así en Rusia. Ahora no son así. Las gentes de las calles de San Petersburgo y Moscú, en estos días de tristeza y sufrimiento, son como un cortejo fúnebre. (Aquí) Hasta las ardillas y los pájaros parecen saber que tienen derecho a -¿qué es lo que dice su Constitución?- la vida, la libertad y la consecución de la libertad.”
Pero a mediados de abril, por instigación del embajador ruso en Washington, los periódicos controlados por William Randolph Hearst iniciaron una campaña contra Gorki con el argumento de que la mujer que le acompañaba, la actriz Andreieva, no era su esposa legítima.
Ante el escándalo, ningún hotel quiso alojarle y tuvo que pernoctar en una comuna de Staten Island. Perdió muchos apoyos, apenas recaudó fondos, cambió sus impresiones iniciales sobre el país y acabó retirándose a las montañas Adirondack, en el estado de Nueva York. Durante este “destierro” estadounidense escribió La madre y Los enemigos, así como los relatos aquí escogidos y ya entonces publicados con los que, sin duda, no ganó en amistades locales. A principios de octubre, abandonaría los Estados Unidos, camino de Capri.
En un artículo, Gorki dejó escrito esta frase ambigua: “quien quiera hacerse rápidamente socialista, que viaje a los Estados Unidos.”

miércoles, 23 de diciembre de 2009

"ODA A STALIN", DE PABLO NERUDA Y DE NICOLÁS GUILLÉN

Autorretrato con Stalin (Frida Kahlo, 1954)

EL 21 DE DICIEMBRE DE HACE 130 AÑOS NACIÓ EN GEORGIA EL LÍDER SOVIÉTICO JOSEF STALIN, TIRANO PARA UNOS Y HÉROE PARA OTROS, ENTRE ELLOS PARA LOS POETAS PABLO NERUDA Y NICOLÁS GUILLÉN

Oda a Stalin, de Pablo Neruda

Camarada Stalin, yo estaba junto al mar en la Isla Negra,
descansando de luchas y de viajes,
cuando la noticia de tu muerte llegó como un golpe de océano.
Fue primero el silencio, el estupor de las cosas, y luego llegó del mar una
ola grande.
De algas, metales y hombres, piedras, espuma y lágrimas estaba hecha esta
ola.
De historia, espacio y tiempo recogió su materia
y se elevó llorando sobre el mundo
hasta que frente a mí vino a golpear la costa
y derribó a mis puertas su mensaje de luto
con un grito gigante
como si de repente se quebrara la tierra.
Era en 1914.
En las fábricas se acumulaban basuras y dolores.
Los ricos del nuevo siglo
se repartían a dentelladas el petróleo y las islas, el cobre y los canales.
Ni una sola bandera levantó sus colores
sin las salpicaduras de la sangre.
Desde Hong Kong a Chicago la policía
buscaba documentos y ensayaba
las ametralladoras en la carne del pueblo.
Las marchas militares desde el alba
mandaban soldaditos a morir.
Frenético era el baile de los gringos
en las boîtes de París llenas de humo.
Se desangraba el hombre.
Una lluvia de sangre
caía del planeta,
manchaba las estrellas.
La muerte estrenó entonces armaduras de acero.
El hambre
en los caminos de Europa
fue como un viento helado aventando hojas secas y quebrantando huesos.
El otoño soplaba los harapos.
La guerra había erizado los caminos.
Olor a invierno y sangre
emanaba de Europa
como de un matadero abandonado.
Mientras tanto los dueños
del carbón,
del hierro,
del acero,
del humo,
de los bancos,
del gas,
del oro,
de la harina,
del salitre,
del diario El Mercurio,
los dueños de burdeles,
los senadores norteamericanos,
los filibusteros
cargados de oro y sangre
de todos los países,
eran también los dueños
de la Historia.
Allí estaban sentados
de frac, ocupadísimos
en dispensar condecoraciones,
en regalarse cheques a la entrada
y robárselos a la salida,
en regalarse acciones de la carnicería
y repartirse a dentelladas
trozos de pueblo y de geografía.
Entonces con modesto
vestido y gorra obrera,
entró el viento,
entró el viento del pueblo.
Era Lenin.
Cambió la tierra, el hombre, la vida.
El aire libre revolucionario
trastornó los papeles
manchados. Nació una patria
que no ha dejado de crecer.
Es grande como el mundo, pero cabe
hasta en el corazón del más
pequeño
trabajador de usina o de oficina,
de agricultura o barco.
Era la Unión Soviética.
Junto a Lenin
Stalin avanzaba
y así, con blusa blanca,
con gorra gris de obrero,
Stalin,
con su paso tranquilo,
entró en la Historia acompañado
de Lenin y del viento.
Stalin desde entonces
fue construyendo. Todo
hacía falta. Lenin recibió de los zares
telarañas y harapos.
Lenin dejó una herencia
de patria libre y ancha.
Stalin la pobló
con escuelas y harina,
imprentas y manzanas.
Stalin desde el Volga
hasta la nieve
del Norte inaccesible
puso su mano y en su mano un hombre
comenzó a construir.
Las ciudades nacieron.
Los desiertos cantaron
por primera vez con la voz del agua.
Los minerales
acudieron,
salieron
de sus sueños oscuros,
se levantaron,
se hicieron rieles, ruedas,
locomotoras, hilos
que llevaron las sílabas eléctricas
por toda la extensión y la distancia.
Stalin
construía.
Nacieron
de sus manos
cereales,
tractores,
enseñanzas,
caminos,
y él allí,
sencillo como tú y como yo,
si tú y yo consiguiéramos
ser sencillos como él.
Pero lo aprenderemos.
Su sencillez y su sabiduría,
su estructura
de bondadoso pan y de acero inflexible
nos ayuda a ser hombres cada día,
cada día nos ayuda a ser hombres.
¡Ser hombres! ¡Es ésta
la ley staliniana!
Ser comunista es difícil.
Hay que aprender a serlo.
Ser hombres comunistas
es aún más difícil,
y hay que aprender de Stalin
su intensidad serena,
su claridad concreta,
su desprecio
al oropel vacío,
a la hueca abstracción editorial.
Él fue directamente
desentrañando el nudo
y mostrando la recta
claridad de la línea,
entrando en los problemas
sin las frases que ocultan
el vacío,
derecho al centro débil
que en nuestra lucha rectificaremos
podando los follajes
y mostrando el designio de los frutos.
Stalin es el mediodía,
la madurez del hombre y de los pueblos.
En la guerra lo vieron
las ciudades quebradas
extraer del escombro
la esperanza,
refundirla de nuevo,
hacerla acero,
y atacar con sus rayos
destruyendo
la fortificación de las tinieblas.
Pero también ayudó a los manzanos
de Siberia
a dar sus frutas bajo la tormenta.
Enseñó a todos
a crecer, a crecer,
a plantas y metales,
a criaturas y ríos
les enseñó a crecer,
a dar frutos y fuego.
Les enseñó la Paz
y así detuvo
con su pecho extendido
los lobos de la guerra.
Frente al mar de la Isla Negra, en la mañana,
icé a media asta la bandera de Chile.
Estaba solitaria la costa y una niebla de plata
se mezclaba a la espuma solemne del océano.
A mitad de su mástil, en el campo de azul,
la estrella solitaria de mi patria
parecía una lágrima entre el cielo y la tierra.
Pasó un hombre del pueblo, saludó comprendiendo,
y se sacó el sombrero.
Vino un muchacho y me estrechó la mano.
Más tarde el pescador de erizos, el viejo buzo
y poeta,
Gonzalito, se acercó a acompañarme bajo la bandera.
«Era más sabio que todos los hombres juntos», me dijo
mirando el mar con sus viejos ojos, con los viejos
ojos del pueblo.
Y luego por largo rato no dijimos nada.
Una ola
estremeció las piedras de la orilla.
«Pero Malenkov ahora continuará su obra», prosiguió
levantándose el pobre pescador de chaqueta raída.
Yo lo miré sorprendido pensando: ¿Cómo, cómo lo sabe?
¿De dónde, en esta costa solitaria?
Y comprendí que el mar se lo había enseñado.
Y allí velamos juntos, un poeta,
un pescador y el mar
al Capitán lejano que al entrar en la muerte
dejó a todos los pueblos, como herencia, su vida.


Oda a Stalin, de Nicolás Guillén

Stalin, Capitán,
a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún.
A tu lado, cantando, los hombres libres van:
el chino, que respira con pulmón de volcán,
el negro, de ojos blancos y barbas de betún,
el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán.
Stalin, Capitán.

Tiembla Europa en su mapa de piedra y de cartón.
Mil siglos se desploman rodando sin contén.
Cañón
del Austro al Septentrión.
Cabezas y cabezas cortadas a cercén.
El mar arde lo mismo que un charco de alquitrán.
Bocas que ayer cantaban a la Verdad y el Bien
Hoy bajo cuatro metros de amargo sueño están...
Stalin, Capitán.

Pero el futuro afinca, levanta su ilusión
allá en tu roja tierra donde es feliz el pan,
y altos pechos armados de una misma canción
las plumas de los buitres detienen, detendrán,
allá en tu helado cielo de llama y explosión,
Stalin, Capitán.

El jarro de magnolias, el floreal corazón
de Buda, despereza su extático ademán;
gravita un continente sobre el Mar del Japón:
rudo bloque de sangre de Siberia a Ceylán
y de Esmirna a Cantón...
Stalin, Capitán.

Tambores africanos con resonante son
sobre selva y desierto su vivo alerta dan,
más fiero que el metal con que ruge el león;
y alzando hasta el Pichincha la tormentosa sien
América convoca su puma y su caimán,
pero además engrasa su motor y su tren.
Odio por dondequiera verá el ciego alemán
la paloma, el avión,
el pico del tucán,
el zoológico río de vasta indignación,
las flechas venenosas que en pleno blanco dan,
y aun el viento, impulsando sus ruedas de ciclón...

Stalin, Capitán, a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún...
A tu lado, cantando, los hombres libres van:
el chino, que respira con pulmón de volcán,
el negro, de ojos blancos y barbas de betún,
el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán...
¡Stalin, Capitán,
los pueblos que despierten
el chino, que respira con pulmón de volcán,
el negro, de ojos blancos y barbas de betún,
el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán...
¡Stalin, Capitán,
los pueblos que despierten junto a ti marcharán!

martes, 22 de diciembre de 2009

CASA ASIA LLEVA AL CENTRO MATADERO DE MADRID UNA VISIÓN PANORÁMICA DE LA CREACIÓN CONTEMPORÁNEA CHINA


La muestra "Beijing Time. La hora de China" reúne, por primera vez en Madrid, la obra de 17 de artistas chinos que trabajan con instalación, fotografía, dibujo digital, vídeo, videoinstalación, performance y cine

A través de este recorrido, la muestra propone una visión panorámica de la creación contemporánea en este país, a través de los formatos más diversos, desde la fotografía y las videoinstalaciones hasta el cine o las performances, sin dejar de lado el dibujo digital o la fotografía.

¿A dónde va China? A esta pregunta tratan de responder algunas de las propuestas de los artistas que participan en esta exposición: Cang Xin, Du Zhenjun, Gao Lei, Jin Shi, Li Wei, Miao Xiaochun (en la imagen), Qin Yufen, Shen Yuan, Sui Jianguo, Wang Jianwei, Wang Zhiyuan, Xiong Wenyun, Yi De'er, Yin Xiuzhen, Yuan Shun, Zhang Xiaotao y Zhou Wendou. El dibujo digital, las instalaciones, el vídeo, las videoinstalaciones y la performance son los soportes con los que estos artistas trabajan habitualmente, como se podrá ver en esta exposición. Ante el papel destacado que desempeña el cine de la sexta generación, se incluye un programa que reúne obra de los siguientes realizadores: Chen Kaige, Chen Tao, Han Jie, Jia Zhangke, Jie Liu, Li Hongqi, Li Yang, Peng Tao, Wang Bin, Wang Chao, Xiaolu Guo, Ying Liang, Zhang Yimou, Zhang Jiarui, Zhang Yuan y Zhao Ye.

El telón de fondo es la gran transformación que se ha producido en la sociedad china durante las dos últimas décadas, y que ha acusado, en mayor medida, la ciudad. Es ésta una de las protagonistas de la exposición, a la vez tema y escenario de muchas de las obras.

El proyecto expositivo surge ante la próxima celebración de la Exposición Universal de Shanghai 2010, adoptando el gran formato para unos contenidos directamente relacionados con la «ciudad», porque es en los nuevos modelos urbanos donde se localiza el gran cambio sin precedentes que ha transformado la sociedad china a un ritmo sin precedentes en el resto del mundo. La selección de artistas y cineastas que se propone pretende dar visibilidad a estos cambios operados en la sociedad china contemporánea.

Fecha: Hasta el 21 de marzo de 2010

Más información:
www.casaasia.es

lunes, 21 de diciembre de 2009

CARTA DE JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI A SUS COMPAÑEROS DE LA REVISTA "CLARIDAD"


Lima, Septiembre de 1924

Tras volver de Europa, Mariátegui se encarga de editar la revista Claridad, publicación donde vuelca todas sus ideas y pensamientos. Pero su enfermedad se agrava y le amputan la pierna. Desde su convalecencia, no quiere estar lejos de sus compañeros. Sus palabras de ánimo son enfervecedoras. Aun postrado, apuesta por el futuro.

Queridos compañeros:

No quiero estar ausente de este número de “Claridad”. Si nuestra revista reapareciese sin mi firma, yo sentiría más, mucho más mi quebranto físico. Mi mayor anhelo actual es que esta enfermedad que ha interrumpido mi vida no se bastante fuerte para desviarla ni debilitarla. Que no deje en mí ninguna huella moral. Que no deposite en mi pensamiento ni en mi corazón ningún germen de amargura ni de desesperanza. Es indispensable para mí que mi palabra conserve el mismo acento optimista de antes. Quiero defenderme de toda influencia triste, de toda sugestión melancólica. Y siento más que nunca necesidad de nuestra fe común.

Estas líneas escritas en la estancia donde paso mis largos días de convaleciente aspiran, pues, a ser al mismo tiempo que un saludo cordial a mis compañeros de "Claridad" una reafirmación de mi fervor y de sus esperanzas.

Os felicito por el noble ardimento con que os dais a la empresa de reorganizar “Claridad".

Nuestra causa es la gran causa humana. A despecho de los espíritus escépticos y negativos, aliados inconscientes e impotentes de los intereses y de los privilegios burgueses, un nuevo orden social está en formación. La perspectiva mundial es hoy más confortante que ayer. La reacción retrocede vencida en los mayores países del mundo, a cuya irradiación están sujetos los pueblos menores, branda, cada día más purgada cíe la intoxicación de la victoria, rectifica literalmente su orientación política. En Alemania declina la corriente nacionalista y reaccionaria y sus marciales caudillos han perdido definitivamente en un complot de cervecería la esperanza de conquistar y acaparar el poder. El fascismo italiano, malgrado todas las jactancias de su condottiero, se encuentra en un período de descomposición. El tartarinesco directorio —cuya historia dará tal vez asunto a alguna opereta del futuro— ofrece un grotesco espectáculo de incapacidad y de impotencia. El método reaccionario ha fracasado en todas partes. El régimen capitalista se ha visto constreñido a aceptar la convivencia pacífica con el régimen comunista. Los soviets han sido reconocidos como una forma de gobierno legítima. Se constata que el mundo marcha hacia el socialismo. Signos inequívocos anuncian que el porvenir pertenece a la revolución.

Nuestra burguesía no comprende ni advierte nada de esto. Tanto peor para ella. Según todas las probabilidades, el destino de la generación que la representa actualmente es ahogarse en su estupidez y en su obscenidad. Dejemos que ese destino se cumpla. Obedezcamos la voz de nuestro tiempo. Y preparémonos a ocupar nuestro puesto en la historia.

Fuente: José Carlos Mariátegui (Juan Marchena, 1987)

domingo, 20 de diciembre de 2009

"UNA BOFETADA AL GUSTO DEL PÚBLICO", DEL ESCRITOR SOVIÉTICO VLADIMIR MAIAKOVSKI

AUTOR: MAIAKOVSKI
EDITORIAL: MONO AZUL EDITORA
ISBN: 978-84-934967-7-7
EAN: 9788493496777
PRECIO: 14 €
AÑO: 2009
COLECCIÓN: VUELA PLUMA


La editorial sevillana Mono Azul vuelve a reivindicar la figura del gran poeta ruso, que se suicidó poco después de culminar dos reveladoras conferencias que se recogen en este volumen.

Tras la buena acogida del volumen Cómo hacer versos, publicado el pasado año, la editorial sevillana Mono Azul vuelve a reivindicar la figura del maestro ruso Vladimir Maiakovski (Bagdadi, 1893-Moscú, 1930) con Una bofetada al gusto del público.

Esta nueva entrega recoge dos conferencias primordiales del poeta que reflexionan sobre las dos vigas maestras de su producción: la necesidad de ser comprendido por el público obrero para el que escribe sus versos, y la entrega de toda su vida y su obra a ese público a partir de la reflexión que provoca en él la exposición de sus veinte años de intenso trabajo.

Ya el propio escritor lo explicaba en un poema: "Y todos/ mis ejércitos armados hasta los dientes/ con veinte años de victorias,/ hasta/ la última hoja,/ yo te los entrego/ proletario del planeta".

En palabras del editor y responsable del prólogo, Jabo H. Pizarroso, "Maiakovski dicta la última de estas charlas pocos días antes de suicidarse, algo que le añade un valor testimonial inmenso. El hombre cansado que ha dado todo a la poesía y que ha elevado la poesía a la categoría de lo humano como sólo los grandes saben hacerlo, parece agotarse en su pelea por hacer de los versos una palanca de liberación paralela a la nueva sociedad socialista", explica.

"La poesía de Maiakovski", prosigue Pizarroso, "pegó un acelerón de tal magnitud que la propia revolución rusa se quedó esquelética y sin recursos para entender a uno de sus más grandes poetas. No le quedaba otra salida. En estas charlas, sobre todo en la segunda, nos encontramos con un documento excepcional" que al cabo es una lección de coherencia: "Hecho trizas su sueño, a Maiakovski sólo le quedaba un arma, su propia arma cargada de versos con la que él mismo acabó el 14 de abril de 1930 con su corazón y su respiración de bestia viva. Llevar la poesía hasta las últimas consecuencias es parecido a llevar la vida hasta su más profundo límite", concluye el editor.

Fuente: El Correo de Andalucía

sábado, 19 de diciembre de 2009

"CULTURA Y SOCIALISMO"


ARTÍCULO DE TERRY EAGLETON PUBLICADO EN EL VIEJO TOPO Nº 258-259 DE JULIO 2009

¿Existe un antagonismo creciente entre civilización y cultura?. ¿Ha dejado la cultura de ser una solución para convertirse en un problema? ¿Y tiene ello que ver con el socialismo?. Terry Eagleton, en este artículo publicado recientemente en la revista International Socialism, responde a estas cuestiones.

DESCARGAR ARTÍCULO: www.elviejotopo.com/web/archivo_revista.php?arch=1294.pdf


Terry Eagleton (nacido en Salford, Inglaterra, 22 de febrero de 1943) se doctoró en el Trinity College de Cambridge y fue profesor en el Jesus College de Cambridge. Tras varios años de haber enseñado en Oxford (Wadham College, Linacre College y St. Catherine’s College), obtuvo la cátedra John Rylands de Teoría Cultural de la Universidad de Manchester, donde enseña actualmente.

Eagleton fue discípulo del crítico marxista Raymond Williams. Empezó su carrera como estudioso de la literatura de los siglos XIX y XX, para pasar después a la teoría literaria marxista, en la estela de Williams. En los últimos tiempos, Eagleton ha integrado los estudios culturales con la teoría literaria tradicional. En los años sesenta formó parte de Slant, un grupo católico de izquierda, y escribió varios artículos de corte teológico, como el libro Towards a New Left Theology. Sus publicaciones más recientes evidencian un interés renovado por los temas teológicos. Otra de las grandes influencias teóricas de Eagleton es el psicoanálisis. Ha sido, además, uno de los principales valedores de la obra de Slavoj Žižek en el Reino Unido.

Una introducción a la teoría literaria (1983), seguramente su obra más conocida, traza la historia de los estudios literarios contemporáneos, desde el romanticismo del siglo XIX al posmodernismo de las últimas décadas. El pensamiento de Eagleton está firmemente anclado en la tradición marxista y se ha mostrado crítico con líneas de pensamiento más modernas, como la deconstrucción. Como relata en su libro de memorias El portero, su marxismo va más allá del simple interés teórico, porque durante su paso por Oxford participó activamente en organizaciones marxistas (principalmente en International Socialists -precursor del Socialist Workers Party- y la Workers Socialist League de Alan Thornett) y hoy en día sigue comentando la actualidad política en publicaciones como New Statesman, Red Pepper y The Guardian.

En Después de la teoría (2003) pone en tela de juicio a la teoría cultural y literaria actual y destaca lo que llama la “bastardización” de ambas. La conclusión, no obstante, no resta méritos al estudio interdisciplinario de la literatura y la cultura; es más, Eagleton afirma que se trata de una fusión que permite estudiar de forma eficaz una amplia variedad de temas. Su acusación se centra en el rechazo de las categorías absolutas por parte de los teóricos y la posmodernidad.

En su libro de 1996 "Las ilusiones del posmodernismo", Eagleton critica este movimiento sosteniendo que la "posmodernidad" como epoca historica no existe, puesto que la modernidad capitalista aun no fue superada, cosa que solo puede lograr el socialismo. Ademas, ve a los posmodernistas como gente pesimista desencantada de las variantes estalinistas de socialismo, tras la caida del muro de Berlin en 1989.

Eagleton sostiene que existe una categoría absoluta: todas las personas viven en un cuerpo que no puede ser poseído, pues nada han hecho para adquirirlo y nada (a excepción del suicidio) pueden hacer para librarse de él. Nuestros cuerpos y su muerte subsiguiente son un absoluto en torno al cual la especie humana puede llevar a cabo sus acciones. Eagleton ha publicado también una trilogía en la que reúne sus estudios sobre cultura irlandesa.

viernes, 18 de diciembre de 2009

LOS RESTOS DE GARCIA-LORCA NO SE ENCUENTRAN EN LA FOSA DE ALFACAR (GRANADA)


El informe sobre la búsqueda del cuerpo de Lorca concluye que ni siquiera hubo enterramientos en la zona de excavación

Los arqueólogos que desde el pasado 29 de octubre trabajaban en el Parque Federico García Lorca de Alfacar (Granada) no han hallado restos ni evidencias científicas de que allí hubiera enterramientos, ni del poeta asesinado al inicio de la Guerra Civil ni de ninguna otra persona. "Ni un solo hueso, ni una sola esquirla por pequeña que fuera, ni una sola pieza dental, que suele ser habitual", ha explicado hoy el director de la excavación, Francisco Carrión, que ha dado cuenta de las conclusiones de la exhumación. Con el informe preliminar en la mano, Carrión ha sentenciado, tajante: "La posibilidad de que ahí hubiera algo es ninguna".

El equipo de investigación de la Universidad de Granada -compuesto por cinco arqueólogos, dirigidos por Carrión- ha rastreado sistemáticamente mediante excavación arqueológica una superficie total de 276,75 metros cuadrados en el lugar donde se creía que podrían encontrarse los restos del escritor de la Generación del 27 junto a otros fusilados. En total, ha extraído 75,76 metros cúbicos de sedimentos. En su informe, los investigadores concluyen que "nunca se realizaron fosas de enterramiento, ni han existido restos óseos humanos".

La distancia entre la superficie y la roca hallada es de apenas 40 centímetros, ha explicado por su parte la consejera de Justicia de la Junta de Andalucía, Begoña Álvarez, y una fosa necesita al menos un metro y medio de profundidad. Álvarez ha detallado que tampoco había casquillos de bala o restos de ropa como botones o cremalleras. Esto unido a la escasa distancia que hay de la superficie de la zona explorada hasta la roca hallada en la excavación, apenas 40 centímetros, evidencia que nunca fue lugar de fosas porque para ello sería necesario al menos un metro y medio de profundidad.

Pese a ello, la Junta no cree un "fracaso" esta intervención, que ya de se da por finalizada. Es más, lo considera un "impulso" para seguir trabajando en la recuperación de la memoria histórica. El parque seguirá siendo un "mito", ha añadido la consejera, puesto que allí se levantará una instalación vanguardista que se encargará a un artista "de primera fila". La alcaldesa de Alfacar, Fátima Ruiz, ha reconocido que ya "no tiene sentido" que el lugar sea apto para el enterramiento, como fue declarado el parque recientemente, aunque ha apostado porque siga teniendo un significado especial.

Por su parte, la presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Granada, Maribel Brenes, considera que se plantea un "reto: retomar las investigaciones desde cero". La principal fuente histórica en la que, según Brenes, se han basado para solicitar a la Junta que interviniera fue la Comisión de Encuestas que creó la Diputación de Granada y en el que investigadores y testigos apuntaron al paraje de Fuente Grande -rebautizado Parque Federico García Lorca- como la zona más probable de enterramiento. Ahora se sabe, con datos científicos, que "la posibilidad de que ahí hubiera algo es ninguna", ha asegurado Carrión. Lo más "doloroso" es comunicar a los familiares que habían solicitado la búsqueda que no se ha hallado nada, ha reconocido la propia Brenes.

Entre ellos están los del banderillero Francisco Galadí, los del inspector de tributos Fermín Roldán, el restaurador Miguel Cobo y el banderillero Joaquín Arcollas, reclamado por la CGT como "familia ideológica". Los allegados del maestro Dióscoro Galindo se desmarcaron al final de la petición por discrepancias internas. Por su parte, la familia de Lorca se ha opuesto reiteradamente a la búsqueda, argumentando que no querer abrir la fosa no significa no querer saber. Afirmaban que no deseaban que la exhumación se convirtiera en un espectáculo mediático. Así las cosas, el lugar de enterramiento de García Lorca sigue siendo un enigma más de 73 años después de su fusilamiento, el 18 de agosto de 1936, y tras casi dos meses de excavaciones.

ACCESO AL INFORME PRELIMINAR DE LAS EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS DE LA FOSA DE ALFACAR: http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/200912/18/cultura/20091218elpepucul_3_Pes_PDF.pdf

Fuente: El País

jueves, 17 de diciembre de 2009

LA EDITORIAL LAMPREAVE REEDITA EL MÍTICO LIBRO "LA AVIACIÓN SOVIÉTICA" DE RODCHENKO Y STEPANOVA

Título: Soviet Aviation. La Aviación Soviética
Autor/es: Alexander Ródchenko y Varvara Stepánova
Con textos de: Alexander Lavrentiev y Ángel González García
Editorial: Lampreave
Idiomas: castellano e inglés
ISBN: 978-84-613-5633-1
Páginas: 168 páginas con 262 imágenes
Tamaño: 25x39 cm.
Encuadernación: Cubiertas de cartoné forradas con tela impresa en oro, plata y rojo sobre golpe en seco
Sobrecubierta de acetato impresa
Precio Euros: 75 €.


Reedición del mítico libro 'Aviación soviética' (1939), obra de los fotógrafos Aleksandr Ródchenko y Varvara Stepánova, es una recopilación de fotografías en blanco y negro dedicadas al ejército soviético del aire, que aúnan belleza y propaganda del sistema comunista a partes iguales. El libro fue encargado por el gobierno soviético para mostrar el potencial de su aviación, y se presentó en la Feria de Nueva York de 1939 bajo el lema de 'Construyendo el mundo del mañana'. Como nota curiosa, el estado ruso pidió a los autores que renunciaran a los derechos intelectuales que les pudieran corresponder.

Ródchenko fue un artista polifacético (escultor, pintor, fotógrafo y diseñador gráfico) , y uno de los fundadores del Constructivismo ruso. Su mujer, Varvara Stepánova, también se encontraba asociada a dicho movimiento artístico.

El libro muestra 262 imágenes de aviones y pilotos soviéticos, utilizando profusamente el collage, creando composiciones geométricas diferentes en cada página. Ródchenko utiliza ángulos, montajes y texturas imposibles que además de su vertiente puramente artística, también muestra una imagen propagandística de unos aviadores que, gracias al Comunismo, se han convertido en los nuevos héroes de la nación. A su aura romántica de libertad y valentía hay que sumarle su labor social: salvan vidas, llevan alimento, transportan medicamentos y, a los aldeanos de los pueblos más recónditos (que jamás han visto un avión) les invitan a disfrutar de un paseo inolvidable sobre los tejados de sus vecinos.

Las sonrisas y poses relajadas de los aviadores en momentos previos al inicio de la SGM contrastan con las fotografías dedicadas a los nuevos modelos de aeronaves del ejército ruso. Un cielo repleto de paracaidistas o los escuadrones de TB-3 son una muestra intencionada del poderío de la nueva flota de la Unión Soviética que, aunque se muestra en paz, posee potencia suficiente para la guerra.

El libro reproduce la edición original y cuenta con la colaboración del nieto de los autores, Alexander Lavrentiev, que cuenta la historia del libro, y con el ensayista Ángel González García, que aporta el artículo “La Revolución está en el aire”.

La reedición por parte de Ediciones Lampreave de este libro coincide con la celebración de las exposiciones “Ródchenko y Popova: Definiendo el Constructivismo” organizada por la Tate Modern de Londres y en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que podrá verse hasta el 11 de enero, y “Ródchenko fotógrafo” en la Fundación Canal, también en Madrid.

Además, el próximo 18 de Diciembre, a las 19;30 horas, en Sala de la Estafeta, en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid , Calle del Prado, 21, tendrá lugar una conferencia y presentación del libro a cargo del editor Ricardo Sánchez Lampreave.

Fuente: Foro II Guerra Mundial






miércoles, 16 de diciembre de 2009

MADRID ACOGE LA EXPOSICIÓN “LA GENERACIÓN DEL 27. ¿AQUEL MOMENTO YA ES UNA LEYENDA?” EN LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

La mujer de la cabra (Maruja Mallo, 1927)

LA MUESTRA INCLUYE TRECE DIBUJOS DESCONOCIDOS DE PICASSO INSPIRADOS EN GÓNGORA

"¿Aquel momento ya es una leyenda?", se preguntaba Jorge Guillen en su poema "Unos amigos", después de que irrumpiera en España la generación del 27, poetas, pintores, músicos, intelectuales que modernizaron el país, y cuyas huellas se ven desde hoy en una exposición en la Residencia de Estudiantes.

Así, bajo el título "La generación del 27 " y con el subtítulo "¿Aquel momento ya es una leyenda?" esta ambiciosa exposición pone de relieve el universo, la riqueza y modernización que supuso para toda la sociedad española este grupo de creadores que tuvieron su momento álgido entre el 1927 y 1928.

Un movimiento que dio lugar a la llamada Edad de Plata de la cultura española, solo superada por el Siglo de Oro.

Organizada por la Sociedad Estatal para Conmemoraciones Culturales, la Junta de Andalucía y la Residencia de Estudiantes, el lugar que estuvo vinculado a todos ellos y por el que pasaron muchos, la exposición propone "un recorrido transversal", según el comisario de la muestra, Andrés Soria Olmedo.

Esto es, no solo indagar en la poesía, que fue una estrella, sino también por las artes plásticas, el teatro, la música, la arquitectura o el cine, que se contagiaron de estos aires de vanguardia, y que inundaron la vida española hasta que fueron interrumpidos por la Guerra Civil.

García Lorca, Dámaso Alonso, Alberti, Guillén, Cernuda, Salinas, Aleixandre, Bergamín, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados o el torero Ignacio Sánchez Mejía, en esa foto que les inmortalizó en el Ateneo en torno al homenaje a Góngora, constituye el preámbulo de esta muestra.

Y un cartel de Giménez Caballero "Universo de la literatura española contemporánea", publicado en "La Gaceta literaria", en 1927, que recogía la mayor parte de la actividad de esos años, sirve de guía simbólica para recorrer la exposición.

La "La Gaceta Literaria", fundada por Giménez Caballero y Guillermo de la Torre, reunió en sus principios a las tres generaciones de escritores, la del 98, el 14 y el 17.

Por ello, la exposición comienza con "Los mayores", con libros y textos de la generación de 98, con Azorín, Unamuno, Valle Inclán... y sigue con "Los quinientos", en referencia a las cantidad de simpatizantes de "La Residencia de Estudiantes" y de la "Revista de Occidente", fundada por Ortega en 1923.

Mimbres con los que después se tejió "la nueva literatura", de la generación del 27, "una literatura anti-romántica", "anti-casticista" y "anti-retórica", pero "pro-cinema" y "pro-alegría", con la metáfora y el concepto como guía argumental, como señala el catálogo.

Vanguardias que inundaron todas las artes y "sinergias" por las que se cruzaban la facetas creativas de Falla, Halffter, Dalí Buñuel, cuyo guión original de "Un perro andaluz", la película que dirigieron ambos, se exhiben en la muestra.

También se exhiben obras de Maruja Mallo, Bores, Benjamin Palencia, Picasso, Pancho Cossio o Gregorio Prieto.

Todo ello sin olvidar lo que las vanguardias de fuera labraban y que están representadas en la exposición con nombres como Stravinsky, Ravel, La Corbusier, o Debussy.

La muestra también descubre trece dibujos de Picasso inspirados por Góngora y que el pintor malagueño incluyó en un libro que originariamente era de Ignacio González de la Serna.

Esta exposición, que estará abierta hasta el 28 de febrero para luego ir a Sevilla, donde se recordará el tercer centenario de la muerte de Góngora, se completa con un catálogo con las ilustraciones de las obras expuestas, entre las que se encuentran 50 obras de arte y unos 150 documentos entre libros, revistas, fotografías etcétera.

Además se proyecta de forma continua en la Residencia de Estudiantes la película inédita de la Generación del 27, que salió hace meses a la luz, rodada en 1928 por Juan Guerrero Ruiz. E imágenes que han dirigido Rafael Zarza y Fernándo González de Canales.

Fuente: Carmen Sigüenza (http://www.lavozlibre.com/)

Dibujos inéditos de Picasso, realizados para la ilustración de "Veinte poemas", de Góngora

Vingt poèmes (1948) de Luis de Góngora

Los “Veinte poemas” de Góngora fueron ilustrados por Picasso con 41 aguafuertes y aguatintas al azúcar. Realizados entre febrero de 1947 y marzo de 1948.

Los poemas, manuscritos por Picasso en español, son precedidos por un aguafuerte a toda página y seguidos por la traducción francesa, en tipografía. El pintor otorga un valor estético añadido a los versos, con su enrevesada caligrafía. Los grabados constituyen una auténtica lección de dibujo; exceptuando el primero de ellos, un retrato de Góngora, se trata de rostros femeninos de muy variada caracterización pero todos de una extraordinaria elegancia y delicadeza; su depurado “clasicismo” puede contrastar con la barroca y exuberante sintaxis de Góngora, pero se presta a su majestuosidad y, sobre todo, ejerce el justo acompañamiento visual a los manuscritos. “Vingt poèmes de Góngora” es, para muchos, uno de los mejores libros ilustrados por Picasso. Es, desde luego, un punto de arranque para sus idas y venidas, su juego y su mirada hacia el abigarrado mundo del barroco español, que en numerosas ocasiones le serviría de inspiración durante los años siguientes.

Fuente: http://arelarte.blogspot.com/2009/09/picasso-ilustrador.html

martes, 15 de diciembre de 2009

ÓSCAR NIEMEYER CUMPLE 102 AÑOS COINCIDIENDO CON LA EXPOSICIÓN SOBRE SU OBRA EN LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA EN MADRID


MAQUETAS, PELÍCULAS, FOTOGRAFÍAS Y DOCUMENTOS ORIGINALES COMPONEN LA ANTOLÓGICA DEDICADA AL ARQUITECTO BRASILEÑO

Nacido en 1907 en Río de Janeiro, Óscar Niemeyer se graduó como ingeniero arquitecto en 1934, fecha en la que comenzó a trabajar en el estudio de Lúcio Costa y Carlos Leao, de forma gratuita y movido por el único interés de transformar el urbanismo de su ciudad. Desde entonces, el brasileño ha desarrollado su vasta producción en numerosos países, a través de proyectos en cuya puesta en marcha se ha involucrado siempre de manera personal y directa, plasmando en ellos la originalidad propia de su trazo y el aspecto grácil y ligero de sus diseños.

Fundación Telefónica repasa ahora cada una de las etapas de la trayectoria de Niemeyer, y el modo en que ha incidido en su producción su compromiso político y su crítica de la injusticia, a través de fotografías, maquetas, proyecciones, croquis, dibujos e incluso un sofá y una escultura.

El que fuera Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1989 pudo trabajar desde 1956, y de la mano de Lúcio Costa, en la reforma urbanística de Brasilia, encargándose de la proyección de los nuevos edificios de la capital brasileña, espacios residenciales, comerciales y administrativos entre los que destacan la Catedral, el Palacio de la Alvorada, el Congreso Nacional y el Palacio de Planalto. Años después, Niemeyer daría un giro internacional a su carrera, abriendo oficina en los Campos Elíseos de París y logrando clientes en los cinco continentes: para Argelia diseñó la Universidad de Constantina y la mezquita de Argel y en Francia proyectó la sede del Partido Comunista Francés y la plaza dedicada al Coronel Fabien en París, pero el arquitecto también es autor de la sede de la editorial Mondadori en Italia, el Pestana Casino Park de Funchal (Portugal) y la mezquita estatal de Penang (Malasia).

Tras el fin de la dictadura militar que gobernó Brasil entre los sesenta y los ochenta, Niemeyer regresó a su país, donde proyectaría, entre otras obras, el Memorial JK de Brasilia, los sambódromos de Río de Janeiro y Sao Paulo, el Memorial de América Latina en esta última ciudad, y el considerado por muchos su mejor edificio, el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi, en Río de Janeiro.

Entre su última producción, destaca el complejo del Museo Óscar Niemeyer de Panamá, el Complejo Cultural de la República en Brasilia y el Teatro Popular que lleva su nombre en Río de Janeiro. De entre los proyectos aún en curso y pendientes de finalización, cabe mencionar el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer en Avilés (que el arquitecto prevé convertir en una gran plaza abierta a todos los ciudadanos y a la ría y la ciudad vieja de la localidad asturiana), el Puerto de la Música de Rosario y la Plaza de la Soberanía de Brasilia.

“Óscar Niemeyer". Madrid, hasta el 10/01/2010
FUNDACIÓN TELEFÓNICA
C/ Fuencarral, 3 Madrid (España)
Comisario: Lauro Cavalcanti
Obras: 17 maquetas, 21 dibujos, 50 croquis + 2 libros, 25 fotografías, 1 sofá, 1 escultura y varias proyecciones
Organizan: Fundación Telefónica, Fundación Cultural Hispano-Brasileña, Fundación Óscar Niemeyer


Óscar Niemeyer
Palácio da Alvorada – Brasília - DF, c. 1960
Foto Marcel Gautherot – Acervo Instituto Moreira Salles

lunes, 14 de diciembre de 2009

“VIVIR A MUERTE” REÚNE MISIVAS DE RESISTENTES FRANCESES CONDENADOS A MUERTE EN LA II GUERRA MUNDIAL

Título: Vivir a Muerte
Autor: Guy Krivopissko
Editorial: BARRIL & BARRAL EDITORES S.L
ISBN: 978-84-937136-4-5
Año: 2009
Precio: 24 €
312 páginas


¿Qué escribiríamos si supiéramos que nos van a fusilar dentro de unas horas? ¿Qué mensajes dejar a los seres queridos, al mundo, a la posteridad? ¿Qué horrores de esos momentos postreros conjuraríamos, qué cuentas trataríamos de ajustar con la vida, qué arrepentimientos, despedidas, recuerdos o desafíos plasmaríamos en el papel?.

¿Qué escribiríamos si supiéramos que nos van a fusilar dentro de unas horas? ¿Qué mensajes dejar a los seres queridos, al mundo, a la posteridad? ¿Qué horrores de esos momentos postreros conjuraríamos, qué cuentas trataríamos de ajustar con la vida, qué arrepentimientos, despedidas, recuerdos o desafíos plasmaríamos en el papel? ¿Cómo sería nuestra última carta? "A las 4 me van a fusilar. Si vieras lo calmado que estoy, mamá querida", escribió Robert Busillet, de 19 años, en la prisión de Fresnes en 1941. "Vive, tienes que vivir", anotó otro reo para su amada antes de caer bajo las balas de los nazis. "No tengo miedo, no es mi costumbre", fue el último, valiente mensaje a su familia del rehén Michel Dabat, abatido por el pelotón de fusilamiento en Nantes. Vivir a muerte (Barril & Barral, 2009), un libro conmovedor, imposible de leer sin que en más de una ocasión se inunden los ojos de lágrimas -"voy a llevar en el pecho vuestras fotos para que me acompañen en el ataúd", "mi alegría más grande sería que pensaras en mí lo menos posible y que rehagas tu vida", "besos grandes, besos como sólo podemos dar cuando son los últimos", "me gustaría que cuando el niño fuera mayor le habléis mucho de mí", "no te olvides de mis zapatos, los llevé a arreglar, se los das a Maurice"-, recoge un centenar de cartas de resistentes de Francia, franceses y extranjeros -hay un español-, que sufrieron la pena capital, la mayoría fusilados por los nazis (muchos como rehenes), aunque alguno en la guillotina o decapitado por hacha en Alemania. Dos son de mujeres. Todas fueron escritas entre 1941 y 1944.

Las cartas, un camposanto de vidas truncadas donde aletea aún el eco terrible del tiro de gracia y por el que uno discurre atribulado hasta el quebranto, están todas documentadas en el libro, con el nombre del remitente y una semblanza biográfica. Desprenden los textos, escritos en la situación más angustiosa y límite que puede afrontar un ser humano, un torbellino de emociones: amor, coraje, esperanza, orgullo, ternura. También, una urgencia, lógica, y una implícita mirada al gran misterio de la muerte.

La mayoría de los condenados se disculpa por el dolor que, involuntariamente, va a causar a sus seres queridos. Tratan de tranquilizarlos, mostrando valor, resignación, serenidad o sosiego. Deseamos que fuera eso lo que en realidad sentían. "No he sufrido antes y ya no más después, por supuesto", "pasamos el tiempo contando chistes", "siempre soñé, mira tú por dónde, morir de pie un día en que el sol brillara". La última frase la escribe Fernand Zelnikov, empleado de peletería parisiense de origen judío ruso, que participó en varios atentados contra soldados alemanes. Por su parte, el rehén Bernard Grinbaum anota poco antes de ser pasado por las armas, con lermontoviano desdén: "Bah, no importa".

Es una constante en los hombres con pareja pedir a ésta que rehaga su vida: "Te deseo que encuentres un buen proletario digno de ti", escribe a su mujer el tornero comunista y combatiente clandestino Maurice, que reconoce: "Es duro decir esto porque estoy celoso aun ante la muerte".

El humor y la ironía brillan por su ausencia; en cambio, abundan el patriotismo y la religión. Hay reos de todas las clases sociales y profesiones, incluso un abad. Las cartas son remitidas por las autoridades después de la ejecución. Una del libro lleva un mensaje secreto en código. Varias son enviadas clandestinamente, incluso lanzadas por encima de los muros de la cárcel.

En algunas cartas leemos desesperación, rabia, miedo, odio o afán de revancha. "Vengadme", escribe el judío Simon Fryd, que ha atacado con granadas a un destacamento de la Wehrmacht. Otros perdonan; Émile Bertrand escribe: "He cumplido con mi deber, sólo siento, y de todo corazón, haber matado". Guy Môquet, detenido por pegar carteles y al que fusilan con 17 años, escribe a su Odette: "Siento no haber podido tener lo que me prometiste". No es el más joven. Henri Fertet cuenta 16, pero mucho valor: "No quiero venda en los ojos ni que me aten".

Pese a que todos tratan piadosamente de hurtar los detalles escabrosos, en algunas misivas se percibe la provisionalidad atroz de las últimas horas: "Te escribo de pie, a la luz que pasa a través de la mirilla"; "mi escritura es quizá un poco temblorosa, pero es que tengo un lápiz muy pequeño"; "te escribo sobre un cubo nauseabundo"; "sed fuertes como lo seré yo cuando las balas me sacudan"; "vienen a buscarnos".

Se traslucen dudas: "Creo que voy a morir con valor", "creo que todo irá bien" (!) "y sabré morir como un hombre"; "tengo mucho coraje, pero estoy un poco nervioso". Algunos tratan de ser prácticos: "Dejo mi chaqueta de cuero, trata de recuperarla". Uno incluso recuerda devolver los volúmenes de La Pléiade prestados. "Haz editar mis poemas", escribe el líder partisano de origen armenio Missak Manouchian. Hay verdaderos testamentos. Otros filosofan. Predomina la contención pero hay anotaciones desgarradoras: "Hallaré valor pensando en tu amor"; "sabes que alguna vez hemos discutido, pero te quería mucho". "Un último largo, largo beso en tus labios", escribe el maquisard Paul Meyer a su mujer. Y otro a la suya: "Lamento profundamente no haberte hecho feliz".

Fuente: Jacinto Antón (El País)